LA FAMILIA

Por. Edgar Lucero

 

Le invito a leer allá en Efesios 6:1-4  en palabras del apóstol Pablo cuando dice:

 

6  Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. 4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

 

Es una escritura llena de verdades divinas que nos ayudan a establecer las relaciones familiares sobre la base fundamental que es Cristo. Por su puesto que pablo nos habla de los deberes de los hijos y de los deberes de los padres. Hemos dicho y hemos denunciado a la mediocridad dentro del cristianismo especialmente en esta área de la vida. Dios ha diseñado a las familias con propósitos bien definidos.

 

Debemos aprender a ser obedientes, debemos aprender a ser temeroso de Dios, debemos aprender a ser amorosos con nuestra familia en la carne.

 

Sin embargo, ¡Que tema tan difícil! El hablar de la familia o del desarrollo familiar dentro de los márgenes espirituales que Dios ha establecido;  Sin duda son valores y principios que han quedado en el olvido.

 

El problema que experimentamos hoy en día al ver familias disfuncionales, matrimonios destrozados, hijos rebeldes y caídos ya sea en el crimen, o en la drogadicción o en alguna otra adicción pues nos dice que el hombre en general simplemente ha olvidado a Dios en todo esto.

 

Hoy en día existen muchas familias aun dentro de la iglesia que urgen imperativamente de una orientación familiar. Y creo yo firmemente que la orientación ideal debe de ser tomada de donde originalmente ha provenido: De los cielos, de Dios. Entonces es necesario volver al principio de las cosas, al principio divino establecido en Cristo Jesús. Porque esa es la forma y ese es precisamente el carácter con el cual el apóstol Pablo trata con este asunto de la familia. Según el contenido de este pasaje de Efesios cuando Pablo menciona estos aspectos: Justicia, obediencia, sujeción, disciplina, amonestación; sin duda está hablando dentro de los principios de nuestro Dios.

 

La solución a todos los problemas de carácter familiar comienza en Dios. Pero, ¿Que nos ha llevado al olvido de Dios? ¿Cómo olvidar valores y principios tan esenciales para un hogar fuerte? Muy fácil, la rebeldía, la ignorancia, los engaños del enemigo que ha puesto en nuestro camino para hacernos tropezar. Y digo que este fenómeno de las familias inestables y débiles y disfuncionales se ven aun dentro de la iglesia porque el Diablo no quiere ver otra cosa más que familias divididas, matrimonios desmoronados, hijos perdidos en una generación perdida.

 

El llamado es urgente a todas las familias de la iglesia, comenzando por la nuestra; DEBEMOS ENTRAR EN ACCIÓN. Los padres necesitamos ser mejores padres, (no dándoles todo a nuestros hijos sin enseñarles el temor de Dios, la disciplina espiritual y la obediencia que pide Dios), porque así estaríamos alimentando monstruos y no hijos. Los hijos necesitan escuchar la voz de Dios, y la voz de sus padres, porque ese es el orden en el que Dios tiene propósitos bien definidos. Estas dos frases deberían estar dentro de nuestro vocabulario de todos los días.

 

…”obedeced en el Señor a vuestros padres, Honra a tu padre y a tu madre” y …“criadlos en disciplina y amonestación del Señor”…

¡FAMILIAS PARA CRISTO HERMANOS!