¿Tienen “WI-FI” en la Iglesia?

Por. Edgar Lucero

 

¡Que desesperación ha causado la tecnología y los avances modernos de la comunicación en nuestra sociedad! A tal grado que esta enfermedad llamada comunicación s.e ha corrompido en gran manera. Y le digo enfermedad porque no tenemos el teléfono con nosotros y nos sentimos mal de alguna manera. Eso es enfermedad. Y digo que se ha  corrompido por la simple razón de que ha perdido el sentido original y el propósito inicial. No podemos dejar de mencionar las influencias del mundo y las asechanzas de Satanás en los aparatos electrónicos mejor conocidos como: iphones, Galaxy, ipods, tablets etc.  No solamente ha cruzado la línea en las computadoras de casa o en las computadoras portátiles, sino que aun ha llegado con gran rapidez a estos mencionados aparatitos.

 

Sin embargo esta reflexión no tiene como propósito el acusar a los creadores de los iphones, Galaxy, ipods, tablets; sino queremos levantar una denuncia contra el hombre en general. Sí, me refiero al hombre y a la mujer que se ponen detrás de estos aparatos y que con toda la capacidad intelectual y con una conciencia clara, deciden qué y cómo hacer con los teléfonos.

 

La paradoja de este asunto es que los teléfonos se inventaron inicialmente para mejorar la comunicación entre las personas y lo que vemos hoy en día es alarmante. Esposas y esposos que no tienen comunicación entre sí por causa de los malos hábitos que ha generado el tener este objeto electrónico del cual hablo. Hábitos, que se han convertido rápidamente en un “vicio” tales como el alcohol y las drogas. Y eso es penoso. Creo que se ha llegado a la exageración porque es más importante el teléfono y tiene más valor que una relación de pareja o de familia.

 

Muy bien nosotros los cristianos podríamos estar reaccionando con cierta preocupación ante estos eventos. Pero hoy quiero hacer un llamado en particular, quiero llamar a la IGLESIA DE CRISTO; si, a la iglesia del Señor comprada a precio de sangre porque es aquí precisamente en la iglesia donde este fenómeno del teléfono se ha introducido sutilmente.

Qué pena y qué vergüenza es ver que hay padres que les dan sus teléfonos a sus criaturas para que se callen y jueguen durante la adoración, en lugar de enseñarles a adorar al Dios vivo y verdadero. Qué pena y que vergüenza es que los matrimonios se estén despedazando porque la comunicación en la pareja se le ha dado a una tercera persona. El camino perfecto hacia el adulterio; ¿no cree usted? Qué pena y que vergüenza que nuestros hijos prefieran hablar o enviar mensajes a sus “amigos”  que a sus “padres” y pongo entre comillas “padres” porque eso es todo lo que hasta ahora hemos sido; (Si es que nos hemos dejado llevar por las garras del mundo de la tecnología como los de afuera).

 

Estamos perdiendo la batalla dentro del hogar contra el mismo ENEMIGO Satanás. Si los teléfonos se han convertido en obstáculo para nuestro cristianismo, y para nuestra familia, para nuestro matrimonio; ¿No será mejor arrojarlo y echarlo fuera de nosotros? Ya solamente nos falta llegar a la iglesia y preguntar: ¿Tienen “WI-FI” en la Iglesia? Wi-fi, se le conoce por ser el acceso a internet inalámbrico.

 

 

Tenemos un wi-fi espiritual pero que casi no aprovechamos y no valoramos. Me refiero al acceso directo a la presencia de Dios, un acceso directo por medio de Jesucristo mejor conocido como:

 

La Oración” en Mateo 6:9-15, la biblia dice: 9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11  El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12  Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13  Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15  más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

 

Sabemos perfectamente el significado que tiene la oración modelo, sabemos también la importancia que tiene practicar la oración. Orar al Padre es el mejor beneficio que tenemos por medio de Cristo. Porque sin merecerlo, tenemos entrada al Padre por un mismo espíritu a través de Jesucristo.

 

Si bien es cierto que la comunicación tiene niveles de prioridad; pues creo que la mayoría de los cristianos vamos mal. Aunque suena extraño que digamos esto pero es verdad si no estamos haciendo lo correcto. La comunicación verdadera comienza en Dios y luego sigue con los demás, la pareja, los padres, los hijos, los amigos, etc.

 

A veces pienso que sería mejor no llevar teléfonos a la iglesia para no interrumpir la adoración, pero creo que necesitamos seguir en el proceso de la conversión hacia Cristo y convencernos de nuestra necesidad espiritual de reconocer a Dios y de mejorar nuestra comunicación con él. Porque una vez que mejoremos nuestra relación con Dios, todas nuestras demás relaciones irán mejorando poco a poco, es cuestión de tener paciencia, perseverancia y firmeza en nuestras convicciones impuestas por Cristo. 

 

Hagamos a un lado nuestro teléfono y pongamos atención a la familia. Mejoremos la comunicación en la pareja y ayudemos a nuestros conyugues a crecer también. Hablemos con nuestros hijos de la importancia que tienen las redes sociales en materia de comunicación y socialización con las demás personas. Vigile el Facebook se sus hijos, monitoree los mensajes de texto que envían. Ayúdelos a cuidar su integridad. Y si nuestros hijos se rehúsan a mostrarnos lo que tienen en sus teléfonos, creo que es ahí donde usted y yo debemos actuar y rápido, ese será el momento perfecto de restringirles esto o aquello. Porque recuerde la autoridad en casa es Cristo, luego los padres y la responsabilidad de los hijos es la OBEDIENCIA.

 

No vaya a ser hermanos que en lugar de haber apremiado a nuestros hijos con un teléfono, les hayamos transmitido una maldición.